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Pintura para comedores

Cuando se trata de crear estilos y combinar colores para decorar comedores —Regencia, jacobino, rústico o moderno—, no existe ningún límite.


El comedor, que antaño fuera la más importante de las habitaciones, suele ser la última de la lista cuando de decoración se trata. Menos inmediato que el recibidor, menos patente que la sala y no tan íntimo como el dormi­torio, tiene, sin embargo, un importante papel en la vivienda actual. Más que un lugar para comer, el comedor ejerce una función social vital, es el lugar de las celebraciones, de las cenas y de las reuniones informales.


Colores de pintura para comedores


Debido a su rol exclusivo, la planificación y la decoración del comedor necesitan una consideración especial. Los ele­mentos básicos —mesa y sillas— nunca varían.


Pero hasta los accesorios más simples se pueden utilizar de tal forma que consigan crear un ambiente totalmente individual. Una mantelería original, unos cojines para las sillas hechos a ma­no, las combinaciones eclécticas de vajilla y centros de mesa, todas estas cosas pueden transformar un comedor.




Procura evitar las texturas recargadas: las superficies brillantes y reflectantes aturden, excepto si se utilizan como pequeños detalles de contraste. Las superficies suaves, aterciopeladas o sedosas en las paredes y en la tapicería sugieren un lujo contenido; el chintz satinado y los cuadros de vichy crean ambientes frescos y limpios; los algodones, el lino, la arpillera y el sisal poseen la belleza de lo hogareño.

Pintura para dormitorios

Aunque los dormitorios deben ser relajantes, a veces cumplen dos funciones y sirven también de estudio, sala de estar, cuarto de jugar, etc. Su decoración es compleja, pero con un poco de planificación puede ser perfecta.


Los dormitorios deben ser, por encima de todo, lugares de reposo en los que se pueda dormir con comodidad, así que hay que empezar por poner una cama adecuada; coló­cala en el lugar más idóneo y crea el resto de la habitación a su alrededor.


Si la cama tiene que convertirse en sofá durante el día, elígela sólida y có­moda. Los sofás cama deben ser fáciles de abrir y cerrar. Además, se necesita un lugar apropiado donde guardar la ropa de la cama durante el día. El dor­mitorio es el lugar en el que la mayoría debemos guardar nuestra ropa y nuestros efectos personales, así como las maletas, las prendas de deporte, nuestros hobbies, juguetes, discos, libros y demás. Lo ideal es planear el alma­cenaje de dentro afuera. Estudia qué es lo que tienes que guardar — longitud, anchura, profundidad y peso— y a continuación planifica armarios, cajo­nes, estantes y repisas para poder guar­darlo todo en orden.


Estilos de pintura para dormitorios


Cuando planifiques un dormitorio, procura crear un rincón estrictamente privado, un lugar donde poder huir del resto de la familia, con un asiento cómodo y una mesita o con un escritorio y su silla. En ocasiones se puede convertir un diván en un sofá para emplearlo durante el día. Ponió paralelo a la pared; coloca unos cojines cilindricos en cada extremo y esparce algunos cojines cuadrados como respaldo (también puedes col­garlos de una barra en la pared), cuelga unas caídas de tela de una corona o una barra centrada sobre la cama, y el dormitorio tendrá un aire estilo Imperio.


Y Si quieres que la cama se confunda con el color de la decoración general, elige colores parecidos para el suelo y la cama. Si la habitación es pequeña, puedes utilizar el mismo color o el mismo dibujo en las paredes y la cama.

Pinturas y medios

La moderna industria ofrece una enorme can­tidad de tipos de pintura y materiales diversos adaptados a todas las necesi­dades. En esta obra nos limitamos a las pinturas al agua, dejando de lado las pinturas al aceite y esmaltes, que re­quieren disolventes especiales y son algo más difíciles de manipular. Éstas son las principales variedades.


Pintura plástica

Es la pintura más utilizada en la decoración de interiores. Está compuesta por un medio vinílico o acrílico y pigmento, además de cargas (sustancias parecidas al yeso) que son las encargadas de dar cuerpo y densidad a la mez­cla. La mejor pintura plástica es la más cubriente, la que contiene mayor cantidad de pigmento (que en las pinturas blancas es dióxido de titanio). Vale la pena gastar un poco más y adquirir pintura de buena calidad; la mayoría de las pinturas económicas contienen demasiada car­ga y, aunque presentan una consistencia muy espesa, cubren poco. La pintura plástica es solu­ble en agua, seca rápido, no x huele y permite una fácil limpie­za de los utensilios. Los proyec­tos de este libro están realizados a partir de bases de pintura plásti­ca blanca o teñida con colorantes. Sobre   paredes   limpias  y   sin humedades, conviene dar al me­nos dos manos, la primera más disuelta en agua que la segunda. Cada fabricante aconseja el grado de disolución que conviene en cada mano; lo normal es rebajar la primera en un 20% o 30% de agua y la segunda en un 10% o 15%. Si la pared es muy porosa, la prime­ra capa debe ser mucho más líqui­da, en una disolución del 50%.




Pintura plástica satinada

Presenta un acabado más fino y lustroso que la pintura mate. Su calidad ligeramente brillante la hace desaconsejable en paredes con irregularidades, porque las destaca. Es más resistente a la su­ciedad y de más duración que la pintura mate. Es la más indicada para realizar efectos decorativos que requieran una rotulación uni­forme.


Tintes

Son líquidos de tono muy concen­trado que se utilizan para colorear la pintura blanca. Cunden mucho, y unas cuantas gotas pueden teñir varios litros de pintura. Es impor­tante seguir las proporciones es­tablecidas por cada fabricante y no sobrepasar ciertos límites, a partir de los cuales el tinte sobre­nada en la pintura sin mezclarse con ella.




Tipos de pinturas y medios


Colores acrílicos

Las pinturas acrílicas se han con­vertido en un medio artístico tan importante como la pintura al óleo. En decoración, los colores acrílicos son casi insustituibles en los estar­cidos, trabajos a pincel o en cual­quier otro efecto realizado sobre una base de pintura plástica. Se co­mercializan en tubos y botes, en una gama de tonos tan amplia como la de los colores al óleo. Se diluyen en agua y secan con rapidez. Por su cremosidad, son muy fáciles de mezclar y permiten acabados semitransparentes, cubrientes o incluso texturados. Puede mezclarse con la pintura plástica aunque su poder tintóreo (su capacidad para teñir) es muy inferior í de los tintes. Algunos fabricantes comercializan versiones mates brillantes de cada color.


Pintura plástica mate

Es la de uso más fácil y la más adaptable a la mayoría de trabajos de decoración. Da un acabado opaco y sin brillo, con una textura ligeramente aterciopelada. Esto la hace ideal para disimular cualquier irregularidad de la pared. Seca muy rápido, es muy fácil de teñir o colorear con pigmentos, y se pue­de diluir mucho, facilitando el tra­bajo a base de veladuras. Al ser porosa, se ensucia con más facili­dad que otras pinturas, aunque, tratándose de pintura plástica, se puede lavar.


Tapagrietas

A menos que las paredes se en­cuentren en muy buen estado, es necesario prepararlas con masilla tapa grietas para suprimir todas las irregularidades.

Esta masilla se vende en pasta y en polvo. El tapagrietas en polvo debe mezclarse con agua y pastarse has­ta conseguir una masa espesa de fácil aplicación.


Látex

Se trata de acetato de polivinilo, un líquido denso y de color lechoso que se hace transparente al secar­se. Es el aglutinante de las pinturas vinílicas, es decir, la sustancia a la que se agrega el pigmento para ob­tener la pintura plástica. El látex tiene múltiples aplicaciones en pin­tura decorativa y es casi impres­cindible a la hora de trabajar con pigmentos. Es muy útil para dar transparencia al color sin rebajar demasiado su consistencia. Es so­luble en agua y puede mezclarse tanto con pintura plástica como con colores acrílicos.


Pasta de estuco y de modelar

La pasta de estuco permite obtener efectos, muy texturados, aplicando­ la con rodillo de estucador y tra­bajándola posteriormente con di­versas herramientas. Si la pared es grande, es aconsejable trabajar por zonas para evitar que la pasta se seque antes de ser manipulada. La pasta de modelar permite trabajaren detalles decorativos tales como estarcidos, cenefas o motivos ornamentales sencillos. Tarda algo más en secar que la pasta de estuco, por lo que puede trabajarse durante más tiempo.


Pigmentos

Todas las pinturas están com­puestas de un aglutinante y de pigmentos, que son los que con­fieren el color. Los pigmentos en polvo pueden adquirirse en bolsas. Su precio varía según el color. Los más asequibles y comunes en la decoración de paredes son las tie­rras naturales, tonos en su mayo­ría derivados del óxido de hierro que van desde un pardo muy os­curo, hasta el ocre, pasando por el rojo óxido y las tonalidades marro­nes y anaranjadas. Mezclándolos con látex, se pueden obtener to­nos muy intensos, tanto transpa­rentes como completamente opacos. Pueden utilizarse para teñir la pin­tura plástica blanca, pero no direc­tamente, sino habiéndolos mezclado antes con látex.

Pintura de color rojo

El color rojo, asociado a la energía, la alegría, la pasión, el calor e incluso al peligro, es un desafío cuando se quiere utilizar en la decoración de una casa.



El rojo es el color más estimulante del espectro; el símbolo del peligro y el fuego, de la sangre y la revolución; el color que más atrae la atención de todos, que se utiliza para pintar las señales de stop y los signos de advertencia.


El rojo ha sido visto de distintas maneras por las distintas culturas, a través de los siglos. Para los chi­nos representaba suerte y felicidad, aunque más re­cientemente revolución y disciplina. Para los indios americanos simbolizaba el desierto y el desastre; en el antiguo Egipto era el color del dios del sol, Ra, mientras que en las mitologías griega y romana se asociaba con los dioses de la cosecha. Es también el color de la lujuria, aunque en la tradición del Japón las novias visten este color de tan variadas interpreta­ciones.




Pintura de color rojo en la decoracion


El rojo es el color más caliente de los colores cálidos de la rueda de color, y sus inmediatos, el rojo anaranjado y el rojo violeta, son también calientes. Cuando éstos se utilizan junto con el rojo pueden crear un contraste desagradable, así que piénsalo dos veces antes de ponerlos como base de cualquier esquema decorativo.


Evita emplear demasiado rojo en la cocina, especialmente en la de aquellas personas que quieren mantenerse delgadas, porque es un inductor del apetito. Si quieres crear un ambiente acogedor, utiliza un amarillo cálido junto con un rojo suave.


En habitaciones largas y estrechas, pinta o em­papela las paredes estrechas de los extremos con un rojo intenso, aunque no demasiado vivo; o uti­liza ese color para la decoración de una ventana que vaya de arriba abajo o de lado a lado en la pa­red. Elige un color en contraste para las otras paredes: un gris o un verde neutro y frío. Un suelo con un tratamiento atrevido ayuda bastante: bal­dosas en dos tonos contrastados, un suelo ajedrezado o unas rayas cruzadas, dan sensación de más amplitud.


Trucos decorativos:

Haz que una habitación poco confortable se vuelva acogedora con rojo cereza: en esta habitación se crea un ambiente acogedor porque los dos colores, el rojo de las paredes y el dorado del techo, parecen acercarse. El color crema de la cornisa y de la chimenea iluminan y dan definición al conjunto.


Colores reflejados:

El rojo en un cuarto de baño se refleja en la piel, y da una imagen en el espejo más sonrosada; cuidado con las impresiones falsas. Sin embargo, es un color esencialmente cálido, por lo que combina bien en un baño amplio con el color azul, en contraste, de las baldosas de la ducha, que proporcionan el toque de color frío necesario.

Ideas para pintar en espacios reducidos

Sigue estos consejos para transformar una habitacion pequeña en espaciosa


■ Contrariamente a lo que suele creerse, las habitaciones pintadas de blanco pueden resultar demasiado brillantes y poco acogedoras, y además parecen poco espaciosas. Es preferible usar un color cálido como un amarillo pálido, con alto poder reflectante.


■ Los materiales que dejan pasar la luz, como los estores de tablillas y las telas de tejido abierto como el encaje, la muselina y gasa, así como la caña y el mimbre, la rejilla y el cristal, difunden y suavizan la luz, dando la impresión de que la habitación es más grande de lo que en realidad es.




■ Si no te gusta la serie de los colores fríos, o si la habitación ya es muy fría y oscura, utiliza los tonos más pálidos de los colores cálidos: rosas, melocotones, albaricoques, amarillos suaves. El efecto monocromo ayuda a aumentar las dimensiones aparentes de la habitación. Como alternativa, los esquemas de color basados en colores crema, ocres suaves, marrones claros y caramelo crearán sensación de espacio sin llegar nunca a ser agobiantes.

Cómo pintar de manera práctica su hogar

Video demostrativo de cómo pintar de manera práctica su hogar

Consejos para pintar el comedor

■ Si tienes un comedor grande en una casa de estilo Victoriano o fin de siglo, puedes lanzarte a algo atrevido. Los colores intensos y oscuros en contraste con otros pastel fríos producirán un gran impacto. Rojos vivos, bronces, dorados y cremas claros quedan preciosos combinados con verdes fuertes; el morado oscuro, el dorado y el magenta combinan con el azul pavo real y el azul lavanda; el rojo granate, el rosa y el beige contrastan con el verde jade vivo. Los estampados pueden ser de flores grandes o de tipo gótico.




■ A las líneas simples de los comedores modernos, les van muy bien los colores claros y brillantes. Combina el color amarillo sorbete de limón, girasol o natilla con toques blancos y un verde brillante o un azul celeste. Alegran e iluminan una habitación oscura.


■ Los colores cálidos y terrosos, junto a texturas burdas, propios del estilo mediterráneo se adaptan a cualquier comedor. Sugieren comidas al aire libre. Prueba un azul vincapervinca en el techo, combinado con unas baldosas terracota o un suelo de madera blanqueada; en las paredes se pueden combinar el ocre amarillento y el amarillo pálido.

Pintar las paredes

Antes de comenzar a pintar paredes, debe tener en cuenta una serie de consejos que le facilitarán el trabajo y le ayudarán a conseguir un acabado perfecto.


¿Cuánta pintura debo comprar?

Existe una fórmula muy sencilla para calcular la cantidad de pintura que hace falta para pintar un determinado ambiente: debe medir la superficie en metros cuadra­dos a pintar, dividirla por el rendimiento de la pintura por metro cuadrado por litro, y multiplicarlo por la cantidad de manos a pintar.


Consejos para pintar las paredes


• No trate de acelerar los tiempos de secado con ventiladores o fuentes de calor, las diferencias de temperatura perjudican el acabado.

• Comience a pintar siempre por el techo y por los sectores más luminosos.

• Es preferible aplicar dos o tres manos de pintura en capas finas que una sola y gruesa.

• Si quedaran rayas o marcas de la brocha sobre la superficie, puede ser debido a que se cargó demasiado poco la bocha, o que se repasó la pintura cuando ésta estaba a punto de secarse.

• Si la pared no está bien preparada la pintura no se adherirá. La pintura no se fija en superficies de yeso sin terminar o con humedad.

• Para cerrar la lata de pintura, sin deformar la tapa, coloque sobre ella una varilla de madera y golpee con un martillo girando la varilla hasta cerrar por completo



Preparación de la pared:

Antes de comenzara pintar debe preparar la superficie, cubriendo orificios de clavos, grietas o abolladuras. Aplique enduido plástico con la espátula sobre la zona maltratada previamente humedecida. Deje secar bien y lije con lija fina hasta conseguir una superficie tersa. Retire el polvo, y pase con rodillo sellador para paredes siguiendo las indicacio­nes del producto.

Significado de los colores

El significado de los colores

Los colores sin duda que son influyentes en las personas y tienen la facultad de provocar distintos tipos de sensaciones según sean sus colores. Para elegir el tono adecuado para de una habitación es necesario saber su tamaño y qué actividad se va a realizar en ella.

Cosas a tener en cuenta

Por lo general, los colores que son mas bien oscuros hacen que las habitaciones que son más pequeñas y los colores más claros dan la sensación de amplitud a las habitaciones.

Las diferentes propiedades de los colores que se aplican a las distintas paredes pueden ser extensibles tanto a las telas o tambien a los muebles.

Se pueden usar distintos colores combinados, los cuales hay que intentar utilizar en el fondo un color neutro o blanco, de la misma gama usada para el relieve.

Siempre que se toma la decision de un color, hay que saber de antemano, de la parte de la casa que se va a pintar, su uso, el tamaño, quiénes la utilizarán y cuál es el color más apropiado, aparte de saber el grado de incidencia de luz sea artificual o natural.

Colores Tostados

Estos colores son los que dan la sensación relajada y suave. No son nada agresivos, por lo que resultan perfectos para dormitorios, salones y recibidores.

Una forma de poder remarcar los efectos de calidez, se puede combinar con tapicerías y cortinas en color arena, tostado o crudo. Si se trata de un dormitorio, este tono es perfecto para tapizar el cabecero de la cama. El mobiliario más adecuado para este color son todas las variedades de pino en color miel. Además el color marrón ayuda a eliminar la fatiga y la depresión mental.

2. COLORES ROJOS

Indican peligro. Transmiten fuerza y agresividad. Son muy convenientes para zonas de paso, comedores amplios e incluso cuartos de baño.

El rojo es un color de gran personalidad, muy intenso. Incita a la agresividad, por lo que conviene rebajar su fuerza con carpinterías de puertas y ventanas en blanco. En cuanto al mobiliario, las maderas combinan a la perfección: claras, medias y oscuras. Si se opta por las últimas, la estancia debe tener abundante luz natural; consiguiendo un lugar acogedor, pero ligero.

3. COLORES AZULES INTENSOS

Son capaces de transmitir sosiego, serenidad y calma. Resultan muy adecuados para pintar las paredes de los dormitorios y estudios, ya que invitan alo descanso.

Es el color más frío y, en sus tonos más claros aporta ligereza. En general, hace disminuir la actividad metabólica y consigue que la relajación se vuelva más profunda. Los muebles de madera rústica (pino, nogal, cerezo, roble) son perfectos. Con muebles blancos se obtiene un ambiente romántico, muy indicado para habitaciones infantiles.

Colores de pintura

La rueda de los colores de pintura de la pá­gina siguiente es un espectro graduado del color, y consiste en una forma estandarizada de definir y describir los colores. La rueda se construye a partir de los tres colores primarios, que son el rojo, el azul y el amarillo.


Si se mezclan dos de los colores primarios en iguales proporciones, se consigue un tercer co­lor secundario. El rojo y el amarillo forman el anaranjado; el rojo y el azul forman el mo­rado, y el azul y el amarillo forman el verde.



Cuando estos colores secundarios se mezclan con el color primario cercano a él se forman seis colores terciarios. El rojo y el anaranjado forman el rojo anaranjado; el rojo y el morado forman el rojo morado; el azul y el morado forman el azul violeta; el azul y el verde forman el azul verde o turquesa; el amarillo y el verde forman el verde amari­llento; y el amarillo y el anaranjado forman un anaranjado más amarillo, y así se tiene la rueda completa.


Colores de pintura naturales


Los colores más exuberantes de las cartas de colores tienen a menudo el nombre de algún elemento natural: rosa frambuesa, botón de oro, azul medianoche, verde hoja, o fucsia.


La naturaleza está llena de fantásticas combinaciones de color, esquemas llamativos que, aunque a veces son inesperados, nunca desentonan o quedan mal juntos. En un esquema monocromático natural, las sombras verdes de un bosque quedan perfectamente bien una junto a otra y ponen los acentos en los heléchos marrones y en el follaje.


Por lo mismo, los colores naturales del mimbre y de la paja combinan toda esta sección que va del amarillo al marrón y crean un esquema de colores conexos. Para hallar uno de los contrastes más fuertes de la naturaleza, contempla el centro de un tulipán.


El amarillo vivo y el negro brillante quedan preciosos juntos; de la misma forma, una habitación decorada con estos colores queda estimulante a la vista y llena de energía.