Pintura para dormitorios

Aunque los dormitorios deben ser relajantes, a veces cumplen dos funciones y sirven también de estudio, sala de estar, cuarto de jugar, etc. Su decoración es compleja, pero con un poco de planificación puede ser perfecta.


Los dormitorios deben ser, por encima de todo, lugares de reposo en los que se pueda dormir con comodidad, así que hay que empezar por poner una cama adecuada; coló­cala en el lugar más idóneo y crea el resto de la habitación a su alrededor.


Si la cama tiene que convertirse en sofá durante el día, elígela sólida y có­moda. Los sofás cama deben ser fáciles de abrir y cerrar. Además, se necesita un lugar apropiado donde guardar la ropa de la cama durante el día. El dor­mitorio es el lugar en el que la mayoría debemos guardar nuestra ropa y nuestros efectos personales, así como las maletas, las prendas de deporte, nuestros hobbies, juguetes, discos, libros y demás. Lo ideal es planear el alma­cenaje de dentro afuera. Estudia qué es lo que tienes que guardar — longitud, anchura, profundidad y peso— y a continuación planifica armarios, cajo­nes, estantes y repisas para poder guar­darlo todo en orden.


Estilos de pintura para dormitorios


Cuando planifiques un dormitorio, procura crear un rincón estrictamente privado, un lugar donde poder huir del resto de la familia, con un asiento cómodo y una mesita o con un escritorio y su silla. En ocasiones se puede convertir un diván en un sofá para emplearlo durante el día. Ponió paralelo a la pared; coloca unos cojines cilindricos en cada extremo y esparce algunos cojines cuadrados como respaldo (también puedes col­garlos de una barra en la pared), cuelga unas caídas de tela de una corona o una barra centrada sobre la cama, y el dormitorio tendrá un aire estilo Imperio.


Y Si quieres que la cama se confunda con el color de la decoración general, elige colores parecidos para el suelo y la cama. Si la habitación es pequeña, puedes utilizar el mismo color o el mismo dibujo en las paredes y la cama.