Pintura de color rojo

El color rojo, asociado a la energía, la alegría, la pasión, el calor e incluso al peligro, es un desafío cuando se quiere utilizar en la decoración de una casa.



El rojo es el color más estimulante del espectro; el símbolo del peligro y el fuego, de la sangre y la revolución; el color que más atrae la atención de todos, que se utiliza para pintar las señales de stop y los signos de advertencia.


El rojo ha sido visto de distintas maneras por las distintas culturas, a través de los siglos. Para los chi­nos representaba suerte y felicidad, aunque más re­cientemente revolución y disciplina. Para los indios americanos simbolizaba el desierto y el desastre; en el antiguo Egipto era el color del dios del sol, Ra, mientras que en las mitologías griega y romana se asociaba con los dioses de la cosecha. Es también el color de la lujuria, aunque en la tradición del Japón las novias visten este color de tan variadas interpreta­ciones.




Pintura de color rojo en la decoracion


El rojo es el color más caliente de los colores cálidos de la rueda de color, y sus inmediatos, el rojo anaranjado y el rojo violeta, son también calientes. Cuando éstos se utilizan junto con el rojo pueden crear un contraste desagradable, así que piénsalo dos veces antes de ponerlos como base de cualquier esquema decorativo.


Evita emplear demasiado rojo en la cocina, especialmente en la de aquellas personas que quieren mantenerse delgadas, porque es un inductor del apetito. Si quieres crear un ambiente acogedor, utiliza un amarillo cálido junto con un rojo suave.


En habitaciones largas y estrechas, pinta o em­papela las paredes estrechas de los extremos con un rojo intenso, aunque no demasiado vivo; o uti­liza ese color para la decoración de una ventana que vaya de arriba abajo o de lado a lado en la pa­red. Elige un color en contraste para las otras paredes: un gris o un verde neutro y frío. Un suelo con un tratamiento atrevido ayuda bastante: bal­dosas en dos tonos contrastados, un suelo ajedrezado o unas rayas cruzadas, dan sensación de más amplitud.


Trucos decorativos:

Haz que una habitación poco confortable se vuelva acogedora con rojo cereza: en esta habitación se crea un ambiente acogedor porque los dos colores, el rojo de las paredes y el dorado del techo, parecen acercarse. El color crema de la cornisa y de la chimenea iluminan y dan definición al conjunto.


Colores reflejados:

El rojo en un cuarto de baño se refleja en la piel, y da una imagen en el espejo más sonrosada; cuidado con las impresiones falsas. Sin embargo, es un color esencialmente cálido, por lo que combina bien en un baño amplio con el color azul, en contraste, de las baldosas de la ducha, que proporcionan el toque de color frío necesario.