Colores de pintura

La rueda de los colores de pintura de la pá­gina siguiente es un espectro graduado del color, y consiste en una forma estandarizada de definir y describir los colores. La rueda se construye a partir de los tres colores primarios, que son el rojo, el azul y el amarillo.


Si se mezclan dos de los colores primarios en iguales proporciones, se consigue un tercer co­lor secundario. El rojo y el amarillo forman el anaranjado; el rojo y el azul forman el mo­rado, y el azul y el amarillo forman el verde.



Cuando estos colores secundarios se mezclan con el color primario cercano a él se forman seis colores terciarios. El rojo y el anaranjado forman el rojo anaranjado; el rojo y el morado forman el rojo morado; el azul y el morado forman el azul violeta; el azul y el verde forman el azul verde o turquesa; el amarillo y el verde forman el verde amari­llento; y el amarillo y el anaranjado forman un anaranjado más amarillo, y así se tiene la rueda completa.


Colores de pintura naturales


Los colores más exuberantes de las cartas de colores tienen a menudo el nombre de algún elemento natural: rosa frambuesa, botón de oro, azul medianoche, verde hoja, o fucsia.


La naturaleza está llena de fantásticas combinaciones de color, esquemas llamativos que, aunque a veces son inesperados, nunca desentonan o quedan mal juntos. En un esquema monocromático natural, las sombras verdes de un bosque quedan perfectamente bien una junto a otra y ponen los acentos en los heléchos marrones y en el follaje.


Por lo mismo, los colores naturales del mimbre y de la paja combinan toda esta sección que va del amarillo al marrón y crean un esquema de colores conexos. Para hallar uno de los contrastes más fuertes de la naturaleza, contempla el centro de un tulipán.


El amarillo vivo y el negro brillante quedan preciosos juntos; de la misma forma, una habitación decorada con estos colores queda estimulante a la vista y llena de energía.