Consejos para pintar habitaciones

LA LUZ

Durante el día entra en casa la luz natural que, al reflejarse en ciertas superficies, ayuda a crear una sensación de mayor espacio en las habitaciones. Por esta razón, conviene que los tratamientos dados a las ventanas sean muy simples. Por ejemplo, pon unos estores enrollables que apenas impiden el paso de la luz o cuelga unas cortinas de unas barras que se alarguen más allá del límite de las ventanas, para que se puedan abrir bien durante el día.


ESPEJOS

En habitaciones muy reducidas, en un recibidor pequeño o en un pasillo estrecho, los espejos bien colocados ayudan a aumentar el espacio visualmente. El efecto se acentúa si pones el espejo donde refleje la luz, ya sea proveniente de una ventana o de una fuente de luz artificial. Una ventana simulada, hecha con un espejo enmarcado, en un cuarto de baño que no tenga ventana, puede ser muy eficaz; se le pueden poner unas cortinas o un estor para aumentar la ilusión.




BALDOSAS DE ESPEJO

Una pared cubierta de baldosas de espejo puede ser muy interesante, porque dobla la sensación de espacio en una habitación pequeña, como un cuarto de baño. Conviene, sin embargo, que las paredes sean lisas: las superficies irregulares con baldosas de espejo reflejarían imágenes distorsionadas muy desagradables.

Colores en espacios reducidos


Jugar con el techo

En una habitación pequeña, el techo puede ser muy bajo o estar inclinado; una de las mejores formas de tratarlo para que parezca más alto es pintarlo del mismo color que las paredes, en un tono más claro. También se puede empapelar el techo igual que las paredes, pero los dibujos no deben tener dirección porque es difícil hacerlos coincidir en las uniones entre paredes y techo.


Espacios difíciles

Los colores suaves y neutros hacen parecer más grandes a los espacios reducidos, sin importar lo pequeños y difíciles que estos sean. Se deben evitar los dibujos definidos, los muebles pesados, los accesorios de grandes dimensiones y los colores contrastados, y en su lugar poner adornos pequeños, de colores a tono con los de la habitación. El color de las dunas del desierto es un ejemplo perfecto de la forma en que la luminosidad natural y los colores neutros crean sensación de espacio.




Pequeños espacios

Para que una habitación pequeña parezca más espaciosa, evita los contrastes cromáticos fuertes y los dibujos chillones. Elige tapizados del color del suelo. Los tonos cálidos de una montaña rocosa acariciada por el sol del atardecer crean sensación de espacio, luminosidad y calor.

Pintar una mesa

Para realizar esta mesa, sólo se necesita un poco de experiencia en el manejo de la técnica con peine.





Ideas para pintar una mesa





1- Lijar toda la mesa con lija Nro. 80. Luego suavizar con lija Nro. 250. Pintar con una mano de sellador




2- Mezclar esmalte siena y blanco por partes iguales, y pintar toda la tabla. Dejar secar y pasar una lija suave.




3- Aplicar una capa delgada de gel retardador sobre toda la superficie de la mesa con pinceleta.





4- Mezclar esmalte verde y ocre con gel retardador Realizar doble carga de una pinceleta y aplicar en forma despareja sobre la tabla.




5- Trabajar el fondo con una estopa, levantando parte de la pintura y logran do un efecto marmolado.





6- Sin dejar secar, sobre algunos sectores barrer la pin tura con un peine de goma, dibujando la mitad de la hoja.




7- Completar desde la punta hacia el vértice del tallo la segunda parte. Repetir sobre el resto de la mesa.




8- Con un hisopo trazar líneas onduladas que unan las hojas, a modo de tallos. Dejar secar muy bien.




9- Pintar los bordes y patas con siena natural, y sin dejar secar aplicar blanco esfumando los colores.

Colores para pintar

El ojo humano es capaz de percibir unos diez millones de colores. Los tonos y matices que nos rodean afectan nuestra forma de sentir, nuestro aspecto y nuestro comportamiento. Por eso es tan importante aprender a útilizar el color, antes de decorar la casa




Colores para pintar una habitacion




Lo primero que percibimos de una habitación es el esquema de color. Aunque de modo inconsciente, nuestro estado de ánimo se ve alterado por los colores y los dibujos de las paredes, techos, suelos y tapi­cerías de una habitación. El color en el di­seño de interiores se debe a los pigmentos que se utilizan para colorear pinturas, tintes y tintas. Estos pigmentos o tintes se basan en un color puro, y se aclaran o se oscurecen con la adición del blanco o del negro, o ad­quieren un sutil medio tono al ser mezclados con el gris. Todas estas variaciones surgen de los colores puros básicos que aparecen en esta útil ayuda para la planificación que es la rueda básica de los colores.

Colores frios y calidos

La rueda de los colores se divide naturalmente por la mitad. En un lado están los colores calidos: rojo, anaranjado, amarillo, rosa, albaricoque, melocotón, terracota, oro, marrones cáli­dos, ciruela bronceada, algunos morados cálidos y lilas. Estos co­lores cálidos parece que avan­cen hacia ti, haciendo que los espacios parezcan más peque­ños. Por lo tanto, se pueden utilizar para resaltar un elemento o para hacer un ambiente cálido y acogedor.




En el lado opuesto están los colores fríos: azul, verde, jade, turquesa, menta, verde amarillo, oro verdoso, lilas azulados y morados fríos. Son colores que pa­rece que retrocedan, hacen que las habitaciones parezcan más grandes y espaciosas.


Muchos colores cálidos e in­tensos juntos pueden llegar a ser demasiado claustrofóbicos, y mu­chos colores fríos juntos pueden parecer heladores; así que hay que conseguir un equilibrio entre los dos. Utiliza los colores neutros —blanco, negro, gris y beige— para suavizar o para enfatizar y conseguir un efecto ar­mónico.

Consejos para pintar con color rojo


■ El color rojo puede ser un color sutil y delicado si se mezcla con blanco y resulta el rosa asociado a la feminidad. Pero también simboliza buena salud y buen humor, los optimistas ven la vida de color de rosa. El rosa se asocia con el amor, el romance y la sofisticación; y cuando se le mezcla azul y da como resultado el lila o el malva el color toma un aura de misterio.


■ Los tonos rojos suaves son los más fáciles para convivir, en lo que a decoración se refiere; utilízalos para pintar el baño de color rojo para caldearlo sin perder la sensación de espacio y luz; el rosa intenso y el color vino son muy elegantes para un comedor serio o para una sala de estar de estilo campestre.


■ El rojo es un color cálido que parece avanzar en el espacio, y que puede conseguir que un espacio grande y frió parezca más pequeño, cálido y acogedor; pero también puede ser agobiante y claustrofóbico o demasiado estimulante si se utiliza en sus tonalidades más vivas, sin discriminación. Los colores más suaves como el rosa, salmón, vino, ladrillo o granate son igual de acogedores y no reducen la sensación de espacio.


■ El rojo estimula el apetito; se utiliza a menudo en los establecimientos de comidas rápidas para inducir a pedidos más abundantes. Otros rojos más suaves se utilizan también en los restaurantes para invitar a los clientes a permanecer sentados a la mesa.

Planificacion del color

Generalmente, los esquemas de color se pueden divi­dir en tres grandes grupos: esquemas monocromáti­cos, armonías "vecinas" o conexas y combinaciones complementarias o en contraste.


Esquemas monocromáticos:

Los colores para este tipo de esquema deben pertene­cer a un solo segmento de la rueda, sin decantarse ha­cia ningún lado. Forma un esquema utilizando diferen­tes intensidades del color elegido y añade una variedad de tonos con los accesorios (o acentos) en colores neutros o en contraste.


Armonías conexas:

Estos esquemas se construyen usando colores de tres o cuatro secciones adyacentes de la rueda de color. La gracia está, en este caso, en equilibrar los colores cálidos y los fríos; por lo tanto, si todos los colores elegidos pertenecen a un grupo, pon los acentos del otro lado de la rueda. Si la serie de colo­res incluye colores cálidos y fríos, pon los resaltes neutros.




Colores complementarios:

Los colores que se hallan en lados opuestos de la rueda reciben el nombre de complementarios, y juntos son capaces de crear esquemas muy efectivos. Por defini­ción, esos esquemas contienen colores cálidos y fríos, que naturalmente se complementan entre ellos. Sin embargo, como sea que los colores cálidos tienen ten­dencia a avanzar, tienden también a dominar, así que para conseguir un efecto de 50/50, utiliza sólo un ter­cio del color cálido y dos tercios del color frío. No du­des en usar el color pálido y los medios tonos para las superficies grandes de la habitación y guarda los colo­res más fuertes para los resaltes.